Caminar potencia tu creatividad
En 2014, dos investigadores de la Universidad de Stanford, Marily Oppezzo y Daniel L. Schwartz, se hicieron una pregunta muy sencilla: ¿caminar puede ayudarnos a pensar de forma más creativa?
Para responderla, compararon el rendimiento creativo de personas que permanecían sentadas con el de otras que caminaban, tanto en interiores como al aire libre. Los resultados fueron sorprendentes: quienes caminaban generaban un mayor número de ideas originales.
¿De dónde surgió esta investigación?
¿Alguna vez has salido a dar un paseo porque te sentías bloqueado y, de repente, has encontrado la solución a un problema?
Aunque pueda parecer una simple sensación, un equipo de investigadores de la Universidad de Stanford quiso comprobar si realmente caminar podía favorecer nuestra creatividad. Y decidieron ponerlo a prueba.
¿Cómo fue el estudio?
Los participantes realizaron diferentes pruebas de pensamiento creativo. Mientras unos permanecían sentados, otros caminaban, ya fuera en una cinta de andar o al aire libre. Después, los investigadores compararon la cantidad y la originalidad de las ideas que había generado cada grupo.
La pregunta era sencilla: ¿Puede el movimiento influir en la forma en que pensamos?
¿Qué encontraron?
Los resultados fueron claros. Las personas que caminaban produjeron más ideas originales que quienes permanecían sentadas.
Lo más interesante es que este efecto también aparecía cuando los participantes caminaban en una cinta dentro de un edificio. Es decir, el beneficio no parecía depender únicamente de estar en la naturaleza. El simple hecho de caminar ya marcaba una diferencia.
¿Qué significa esto para nuestro día a día?
Este estudio no significa que salir a pasear vaya a resolver todos nuestros problemas. Pero sí nos recuerda algo importante: nuestro cerebro no siempre encuentra las mejores respuestas cuando permanece horas delante de una pantalla. A veces, cambiar de entorno, mover el cuerpo o alejarnos unos minutos de una tarea puede ayudarnos a verla desde otra perspectiva.
Quizá por eso muchas buenas ideas aparecen mientras caminamos, nos duchamos o realizamos una actividad diferente.
¿Hay que interpretar estos resultados con cautela?🔍
Sí. Como cualquier investigación, este estudio también tiene limitaciones. Se centró en tareas concretas relacionadas con la creatividad y no significa que caminar mejore cualquier capacidad cognitiva. Además, la creatividad depende de muchos factores, como el descanso, el estado de ánimo, la experiencia o el contexto.
Por eso, este trabajo no ofrece una receta mágica, sino una pista interesante sobre cómo el movimiento puede influir en nuestra forma de pensar.
Ruth, PSICOCO

